Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Confidencias a la Noche
Noche,
tu que eres la guardiana de mi alcoba
y testiga de mis sueños;
noche,
se discreta no le cuentes nunca, nunca
que en susurros le he llamado
y he quedado esperando su respuesta;
noche,
que no sepa cuantas veces en mis sueños
he sentido su caricia que me moja,
que me exalta y me llena de embeleso;
noche,
se discreta si lo miras a los ojos
y pregunta por mi pálida existencia
Noche,
yo no quiero su presencia
para aliviar su conciencia,
que no vuelva, que no vuelva.
Noche,
no te espantes por lo mal que me veas
si he llorado, cesaran con mi lagrimas tristezas,
si lo extraño, el olvido llegara por clemencia,
si hoy sueño, cambiara ese sueño una nueva estrella
Noche,
cierra por ahora de mi alcoba tu las puertas,
necesito acostumbrarme a su ausencia.
Noche,
cuando tenga nueva fuerza y este de pie
puertas y ventanas abriré de nueva cuenta.
Noche,
tu que eres la guardiana de mi alcoba
y testiga de mis sueños;
noche,
se discreta no le cuentes nunca, nunca
que en susurros le he llamado
y he quedado esperando su respuesta;
noche,
que no sepa cuantas veces en mis sueños
he sentido su caricia que me moja,
que me exalta y me llena de embeleso;
noche,
se discreta si lo miras a los ojos
y pregunta por mi pálida existencia
Noche,
yo no quiero su presencia
para aliviar su conciencia,
que no vuelva, que no vuelva.
Noche,
no te espantes por lo mal que me veas
si he llorado, cesaran con mi lagrimas tristezas,
si lo extraño, el olvido llegara por clemencia,
si hoy sueño, cambiara ese sueño una nueva estrella
Noche,
cierra por ahora de mi alcoba tu las puertas,
necesito acostumbrarme a su ausencia.
Noche,
cuando tenga nueva fuerza y este de pie
puertas y ventanas abriré de nueva cuenta.
Mary C. López
13.07.2012/Méx/20:34
*Melancolías Amorosas
13.07.2012/Méx/20:34
*Melancolías Amorosas