Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este es un ejercicio poético:
He tomado un soneto conocido de Lorca y lo hice de nuevo, pero dejando las palabras finales de todo el soneto.
Primero está el de él y seguidamente el mío. Esta vez los temas son similares en ambos sonetos.
Espero les guste.
EL POETA DICE LA VERDAD
Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores
con un puñal, con besos y contigo.
Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.
Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.
Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.
Lorca
Primero está el de él y seguidamente el mío. Esta vez los temas son similares en ambos sonetos.
Espero les guste.
EL POETA DICE LA VERDAD
Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores
con un puñal, con besos y contigo.
Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.
Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.
Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.
Lorca
*Llama estremecida*
Te quiero, eres mi vida y te lo digo,
no puedo ver que sufras o que llores
y cantaré a tu lado, ruiseñores
saldrán de mí al estar feliz contigo.
La alegría será el mejor testigo
de una alfombra vestida de mil flores
y te amaré entre risas y sudores,
tu amor será mi pan, mi suave trigo.
Permite que deshaga tu madeja
del desamor, mi alma vive ardida
por ti, toda tu pena la haré vieja.
Yo te daré el amor que siempre pida
tu corazón, mi espíritu no deja
de pensarte, soy llama estremecida.
