Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

Oscurece tras las cortinas de mi alcoba
y de vuelta en vuelta en la fría cama
solo pienso.., porque dormir no he podido,
enciendo un cigarrillo en el oscuro silencio
y en el aroma de alquitrán y nicotina,
presuroso, suicido los suspiros
lo mismos que me ocupan pensamientos
llevando mi mente a tu espacio,
añorando, lo que hemos perdido.
En las grietas de las paredes en ruina
cuelgo los besos, que nunca nos dimos
y en la yema de los dedos, las caricias,
aquellas adeudadas, ahora se han dormido,
pero oscurece y el humo del cigarro
sigue alborotando, tontos los sentidos.
Tomo el teléfono entre mis manos
e inseguro, tu número escribo,
esta cruel indecisión de llamarte
de escuchar tu recordada voz
provocan, de nuevo estos suspiros,
regreso de mi ensueño y encuentro
yertos de negro los recuerdos,
de luto.., ahora vestido.