Lope
Poeta adicto al portal
Amanece en mi subconsciente,
mientras duermo, sueño algo diferente.
Sueño con la verdad pura,
tu cuerpo desnudo envuelto de hermosura.
Huellas de tus labios en un vaso,
paso a paso mi cuerpo se calienta.
El viento susurra y nos alienta,
a volar tan alto como lo hizo pegaso.
Nos atamos y desatamos como cuerdas,
mientras nuestra imaginación se enreda cual nudo.
Nuestros cuerpos al desnudo
y nuestros labios perfectamente concuerdan.
Atardece y nos fundimos,
somos dos en uno recorriendo el camino.
Levantamos vuelo en el calor de la faena,
eres especialmente hermosa desnuda piel morena.
La una llena es paradisiaca,
tus besos me arrancan un poco de mi ser.
Tu haces volar esta ave blanca
que vuela lejos con el deseo de poderte ver.
Me provoca cada segundo de tu mesura,
mi boca en tu piel, un elixir que disfruta tu cintura.
También lo desfruto cada minuto,
una vida entera a tu lado llena de locuras.
Tu espalda una ladera sin fin
y tu falda una puerta a otro mundo.
Tus hombros, desliz provocador de escalofríos
y tus piernas guardan un secreto profundo.
Pasional-mente te entrego mi todo,
te enseño mi espíritu no lo escondo.
Pues tu me enseñaste más allá,
yo te enseño ésta boca que no calla.
Te amo de mil modos,
caminemos codo con codo,
y si alguna piedra en el camino
inicia una guerra... nosotros decidimos.
mientras duermo, sueño algo diferente.
Sueño con la verdad pura,
tu cuerpo desnudo envuelto de hermosura.
Huellas de tus labios en un vaso,
paso a paso mi cuerpo se calienta.
El viento susurra y nos alienta,
a volar tan alto como lo hizo pegaso.
Nos atamos y desatamos como cuerdas,
mientras nuestra imaginación se enreda cual nudo.
Nuestros cuerpos al desnudo
y nuestros labios perfectamente concuerdan.
Atardece y nos fundimos,
somos dos en uno recorriendo el camino.
Levantamos vuelo en el calor de la faena,
eres especialmente hermosa desnuda piel morena.
La una llena es paradisiaca,
tus besos me arrancan un poco de mi ser.
Tu haces volar esta ave blanca
que vuela lejos con el deseo de poderte ver.
Me provoca cada segundo de tu mesura,
mi boca en tu piel, un elixir que disfruta tu cintura.
También lo desfruto cada minuto,
una vida entera a tu lado llena de locuras.
Tu espalda una ladera sin fin
y tu falda una puerta a otro mundo.
Tus hombros, desliz provocador de escalofríos
y tus piernas guardan un secreto profundo.
Pasional-mente te entrego mi todo,
te enseño mi espíritu no lo escondo.
Pues tu me enseñaste más allá,
yo te enseño ésta boca que no calla.
Te amo de mil modos,
caminemos codo con codo,
y si alguna piedra en el camino
inicia una guerra... nosotros decidimos.