GarniK
Poeta fiel al portal
En claroscuro me he encontrado con el pasado.
Caminando cabisbajo me encontraba
cuando en las lluviosas calles de esta mente
por mis atajos y senderos personales
me he tropezado... topado de frente con él
hacía ya mucho que en el olvido lo sentía,
al pasado,
sin embargo, él presente me tenía,
así, ahora, lo he sentido
con ese su agitado respirar
con el tufo del cigarro que se tiene al despertar
soplándome en la nuca parte derecha
sendero que conduce a la conciencia, la mía,
sendero escabroso que aletarga por el fango,
no es ningún atajo, si su calle favorita
por ahí ha llegado pleno, con sonoros pasos firmes
y con murmullos de lejana adolescencia
que de entre de ellos alcanzo a descifrar
las cuestiones que quedaron detenidas
con la espera... en el conciente olvido
tales cuestiones fueron cuestionadas
por las lisonjas veteranas, las del ayer,
que hoy viven en retiro, en un asilo,
alejadas por el consecuente hastío
cuestiones quedadas, sin estilo,
que el pasado enemigo, a ratos amigo,
las trae sin aparente motivo
porque yo le conozco, no es un ignoto,
algún costo tendrá este encuentro lo sé
veremos, tú y yo, pasado, con qué me cobras
y mejor será el saber con qué te pago
pues siempre que llegas, que vuelves, que regresas
te llevas algo por esa eterna deuda
me robas, me arrebatas, me castigas
esa es tu forma perfecta de cobro
sé que así lo es y así esto seguirá
aún cuando doble en la siguiente esquina
esa del final, la del lindero de esta ciudad
la que esta marcada y bien llamada:
calle "Presente Imperfecto",
esquina con "Fin del Interfecto".
Caminando cabisbajo me encontraba
cuando en las lluviosas calles de esta mente
por mis atajos y senderos personales
me he tropezado... topado de frente con él
hacía ya mucho que en el olvido lo sentía,
al pasado,
sin embargo, él presente me tenía,
así, ahora, lo he sentido
con ese su agitado respirar
con el tufo del cigarro que se tiene al despertar
soplándome en la nuca parte derecha
sendero que conduce a la conciencia, la mía,
sendero escabroso que aletarga por el fango,
no es ningún atajo, si su calle favorita
por ahí ha llegado pleno, con sonoros pasos firmes
y con murmullos de lejana adolescencia
que de entre de ellos alcanzo a descifrar
las cuestiones que quedaron detenidas
con la espera... en el conciente olvido
tales cuestiones fueron cuestionadas
por las lisonjas veteranas, las del ayer,
que hoy viven en retiro, en un asilo,
alejadas por el consecuente hastío
cuestiones quedadas, sin estilo,
que el pasado enemigo, a ratos amigo,
las trae sin aparente motivo
porque yo le conozco, no es un ignoto,
algún costo tendrá este encuentro lo sé
veremos, tú y yo, pasado, con qué me cobras
y mejor será el saber con qué te pago
pues siempre que llegas, que vuelves, que regresas
te llevas algo por esa eterna deuda
me robas, me arrebatas, me castigas
esa es tu forma perfecta de cobro
sé que así lo es y así esto seguirá
aún cuando doble en la siguiente esquina
esa del final, la del lindero de esta ciudad
la que esta marcada y bien llamada:
calle "Presente Imperfecto",
esquina con "Fin del Interfecto".
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