TE PROCLAMO casi literalmente,
tomando demasiado al pie de la letra
que todos los testimonios te recuerdan
cuando nadie acierta a explicarte explícitamente.
Investigué las causas de tu declive
entre los distintos testimonios que te precisan
para pronosticar algo que nadie dudaría:
es evidente que te acepto como cierta.
Me encuentro entre los que sostienen
que las premisas alterarían las posibilidades
puesto que elogiándote nunca te cito textualmente,
mientras nombres desconocidos y conocidos
te nombran en tus numerosos nombres.
Delamarca
Delamarca