LuKaS
L'enfant terrible
En la noche que perfuma,
con sus notas, el aroma;
se deslizan los maromas,
que descienden del cielo.
El viento, que agita su pelo,
al compás de la sinfónica.
hace sonar la harmónica,
reflejando dulces anhelos.
Sus pies, que tocan el suelo;
su alma, que solicita, afónica,
permanezcan en el desvelo,
pues sus manos tocan el cielo,
y sus corazones se enamoran.
Maravilla en los andenes.
cuando oscurecen los días.
De noche no pasan trenes;
pero por ellos suenan las vías.
Bailemos, mi amor, bailemos,
que hoy la noche nos regala,
un escenario, que hace gala,
que al baile nos entreguemos.
Bailemos, mi amor, bailemos,
que desde el mar al continente,
que hoy será testigo la gente,
de que nosotros nos amemos.