Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
Recordando las heridas más profundas,
me percato que no dejan marcas visibles,
que pesar me causa, saberme tan desdichada.
Te vi ayer sonriendo con otra
como una vez lo hiciste para mí.
Te fingí la más hermosa de las alegrías,
mientras mi alma lloraba lágrimas de sangre.
Hice como si no te viera, o si no me importara,
deseaba hablarte,
preguntarte si ya me has olvidado,
decirte que aún te recuerdo yo.
Comenzaste tu marcha para irte de ahí,
nuestras miradas se cruzaron un segundo,
me porté impasible, pero al darte la espalda
algo en mi mejilla rodó,
espero no lo hayas visto,
ojalá nunca sepas que aún
tienes intacto tú lugar en mi corazón.
me percato que no dejan marcas visibles,
que pesar me causa, saberme tan desdichada.
Te vi ayer sonriendo con otra
como una vez lo hiciste para mí.
Te fingí la más hermosa de las alegrías,
mientras mi alma lloraba lágrimas de sangre.
Hice como si no te viera, o si no me importara,
deseaba hablarte,
preguntarte si ya me has olvidado,
decirte que aún te recuerdo yo.
Comenzaste tu marcha para irte de ahí,
nuestras miradas se cruzaron un segundo,
me porté impasible, pero al darte la espalda
algo en mi mejilla rodó,
espero no lo hayas visto,
ojalá nunca sepas que aún
tienes intacto tú lugar en mi corazón.