yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Algo como un rayo pestilente y desastroso
cruza tu rostro de princesa y lo desgarra,
algo como un perro con rabia y veinte infiernos
se sumerge entre tus piernas y te rompe;
algo que no mantiene constancia ni conciencia
convierte el peso de tus años-quince a la fecha-
en un cristal filoso que te extirpa el corazón.
Algo como el celo de un alacrán en tus entrañas
cubre de fúnebre negro tu inocencia
y los girones de tu infancia conculcada
ponen banderas de triunfo en el hocico del chacal.
Un latigazo desastroso y pestilente,
un tropel de hienas defecando por tu piel,
rabia impotente congelándose en tus lágrimas
y una voz lejana que repite tu nombre hasta gastarlo.
Algo como un golpe en el rostro de la luna
mancha tu desnudez , arrincona tus sueños pueriles
y fractura tu sonrisa y tus futuros.
Violada.
cruza tu rostro de princesa y lo desgarra,
algo como un perro con rabia y veinte infiernos
se sumerge entre tus piernas y te rompe;
algo que no mantiene constancia ni conciencia
convierte el peso de tus años-quince a la fecha-
en un cristal filoso que te extirpa el corazón.
Algo como el celo de un alacrán en tus entrañas
cubre de fúnebre negro tu inocencia
y los girones de tu infancia conculcada
ponen banderas de triunfo en el hocico del chacal.
Un latigazo desastroso y pestilente,
un tropel de hienas defecando por tu piel,
rabia impotente congelándose en tus lágrimas
y una voz lejana que repite tu nombre hasta gastarlo.
Algo como un golpe en el rostro de la luna
mancha tu desnudez , arrincona tus sueños pueriles
y fractura tu sonrisa y tus futuros.
Violada.