Glendalis Lugo
Poeta veterano en el portal
Frente al tribunal de los amores,
el juez es un jilguero malherido,
mi abogado un picaflor estremecido,
mariposas violetas el jurado,
el fiscal un mal amor.
La queja mis poemas de desamor,
prohibían a mi alma derramar su pena
y desilusión,
ponerle un alto a mi sentimientos,
que no siguiera escribiendo
lo exigían de favor.
Mi defensa un corazón roto
sin esperanza,
amordazado y apedreado,
clamando compasión,
por ser tan tonto
aferrado a una vana ilusión.
La condena desterrarlo
a cumplir su desatino en barrotes del olvido,
con la luna de testigo
y el tiempo como amigo,
así sanaría deshojando un mal destino.