GLAVIANA
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arenas movedizas
se deslizan lentamente
por el brillante cristal
del implacable reloj,
mientras en tácito compás
marcan ritmos y armonías
de un tiempo que se evapora
entre los granos de arena.
Y esos pasos que avanzan...
Y tras estos, tenues huellas adormecidas,
que quizás cobren vida,
cuando algún día alguien
al mencionar tu nombre
vuelva su mirada,
y ahí estarán tus huellas,
¡Y ese haber vencido
al inexorable tiempo...
De nuestro reloj de arena!
se deslizan lentamente
por el brillante cristal
del implacable reloj,
mientras en tácito compás
marcan ritmos y armonías
de un tiempo que se evapora
entre los granos de arena.
Y esos pasos que avanzan...
Y tras estos, tenues huellas adormecidas,
que quizás cobren vida,
cuando algún día alguien
al mencionar tu nombre
vuelva su mirada,
y ahí estarán tus huellas,
¡Y ese haber vencido
al inexorable tiempo...
De nuestro reloj de arena!
Última edición: