pablo barattini
Poeta asiduo al portal
El clavo y el martillo
no se entienden,
no es justo
uno siempre pega
el otro soporta con firmeza,
mientras vemos
que el martillo se divierte
dando al clavo
golpe y golpe en la cabeza.
Triste destino lleva el clavo,
destino que al clavo no permite
en un acto solemne de justicia
tomarse del martillo su desquite.
Clavo ¿qué culpa habrás tenido
que a clavo fuiste condenado?
Es por eso
que la mano a mí me tiembla
cuando debo
descargarle un martillazo.
Sin saber,
un sentimiento que no explico
mi dedo
pone en su reemplazo.
no se entienden,
no es justo
uno siempre pega
el otro soporta con firmeza,
mientras vemos
que el martillo se divierte
dando al clavo
golpe y golpe en la cabeza.
Triste destino lleva el clavo,
destino que al clavo no permite
en un acto solemne de justicia
tomarse del martillo su desquite.
Clavo ¿qué culpa habrás tenido
que a clavo fuiste condenado?
Es por eso
que la mano a mí me tiembla
cuando debo
descargarle un martillazo.
Sin saber,
un sentimiento que no explico
mi dedo
pone en su reemplazo.