Littera
Poeta asiduo al portal
Como la roca grísea y berroqueña
que fractura la hoja de la espada
y reduce el carbúnculo a la nada,
un mar de bríos vuestro cuerpo enseña.
Como la rosa albina y zahareña
que se ve de rocíos coronada
y por suaves esencias arropada,
con lo infinito vuestra mente sueña.
¡Con cuánta candidez y cuán en vano,
que, según el cristal iridiscente
ante el golpe se quiebra más liviano,
vuestra vitalidad preeminente
se quebrará en un día muy cercano
ante el hacha del tiempo omnipotente!