Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
452. El piano
Sonrisas imperfectas de marfil
con caries repartidas en la barra,
el prístino silencio lo desgarra
con besos de un arpegio muy sutil.
Caricias de las manos dan perfil
a dulce melodía, que bizarra
renace de la historia con que narra
amores de un romance juvenil.
Las dotes musicales de la artista
cincelan el sonido en fría lava
y forja con acordes de alquimista
la gloria y la pasión en cada octava.
Desfoga en serenata la solista
con música que el cielo suspiraba.
El Armador de Sonetos
Lego, ergo cogito.