Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Hay un malévolo impulso que embruja;
anhelar lo que jamás podrá ser
y dejar en el alma florecer
el sueño que en el aire se dibuja.
Y fuiste mía como la burbuja
que ingenuo el niño creyó poseer
cuando en su mano soñó retener
el efímero espejismo que embruja.
En ese delirio de inventar sueños,
preso quedé de mis propios engaños,
pues me aferré a los detalles pequeños
de un bello amor, que en tí nunca existió
y hoy, después de tres infernales años,
mi alma espera lo que ella prometió. . .
(Octubre 19, 24 y 25 de 2010)
anhelar lo que jamás podrá ser
y dejar en el alma florecer
el sueño que en el aire se dibuja.
Y fuiste mía como la burbuja
que ingenuo el niño creyó poseer
cuando en su mano soñó retener
el efímero espejismo que embruja.
En ese delirio de inventar sueños,
preso quedé de mis propios engaños,
pues me aferré a los detalles pequeños
de un bello amor, que en tí nunca existió
y hoy, después de tres infernales años,
mi alma espera lo que ella prometió. . .
(Octubre 19, 24 y 25 de 2010)