Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

Que no se lleve el viento mi palabra,
que quede para siempre en tu memoria,
que no la borre algún abracadabra
y viva para siempre en nuestra historia.
Que sea mi amor el que tu puerta abra,
y tu amor, el que me lleve a la gloria
sin un fantasma, ni sombra macabra,
digo, ¡Te amo!, y lo grito con euforia.
Porque este corazón te pertenece,
como un verso concierne a un poema
como la luz que en el cielo aparece
en las claras noches de luna llena,
para que mi voz en tu oído quede
digo, ¡Te amo! Mi hermosa morena.