cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegaste a mi vida a hurtadillas
y de noche, como ladrona de almas
compensando tristezas
envolviendo mi dolor en tus senos
y mi vacio en tus palmas cual luciérnaga.
Me atrapaste en tus fauces
con sortilegios de fémina herida
acorralando mis sentimientos
a tus hechizos.
Me envolví entre tus cabellos
para cabalgarte desnuda,
haciendo de la noche cómplice etérea
de una larga y bella agonía.
Cerraste tus luces y quede por siempre atrapado
en un corazón que me da calor de niño,
lamiendo a oscuras tu piel perfumada
para darte placer y forjar un destino.
y de noche, como ladrona de almas
compensando tristezas
envolviendo mi dolor en tus senos
y mi vacio en tus palmas cual luciérnaga.
Me atrapaste en tus fauces
con sortilegios de fémina herida
acorralando mis sentimientos
a tus hechizos.
Me envolví entre tus cabellos
para cabalgarte desnuda,
haciendo de la noche cómplice etérea
de una larga y bella agonía.
Cerraste tus luces y quede por siempre atrapado
en un corazón que me da calor de niño,
lamiendo a oscuras tu piel perfumada
para darte placer y forjar un destino.