En este necio olvido
pereció nuestra vida
sin haberse partido,
sin tener la salida.
Por alguna pendiente
se rodaron las luces
y rompieron el diente
al caerse de bruces.
Tobogán de miserias
es jornada demente,
con el grito de histerias
y dolor pestilente.
Se niega alguna amada
contestar el mensaje,
por quedar silenciada
anunciando su viaje.
En este necio olvido
de retratos ya viejos
todo muere caído
encerrado en espejos.
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