Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quise ser la dama negra
danzando en este tablero
mientras mis pasos te cuentan
el por qué de mis tormentos.
A mi espalda el rey se enroca
y se amuralla en silencio...
¿Para qué quieres corona
si vacío está tu reino?
La ciñes a tu cabeza
y altiva miras tus tropas,
mejor busca una chistera
que te evite la derrota.
Ni tan sólo se oye el eco
de los sueños que amontonas,
se quedaron en cortejos
y promesas a deshora.
Retaguardia sin defensa,
los costados sin trebejos,
en tu pecho ya se diezman
los latidos por decreto.
Y en el tapiz que te alfombra
ves su figura a lo lejos...
regia y blanca, ajena rosa
en jardines palaciegos.
Una punzada lacera
la mirada que curiosa
todo el entuerto desvela,
¡sus labios besan su boca!
Ya te leíste el libreto,
está muy clara la prosa,
en este maldito juego
sólo un rey, rompe las normas.
Última edición:
::