cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sin pruebas de que existo
se llegaron los pendientes
en donde los contribuyentes
me confunden con Mefisto.
Alguna evidencia existirá de una u otra manera.
Tal vez en los bancos y las aceras
cuando te diviertes o te desesperas
Donde vimos nuestra noche primera.
Pongo ante los ojos mi mano diestra
y para mi asombro miro más allá de ella.
Veo en el cielo la primera luz y centella
que atraviesa mi carne como muestra.
Inhalo con todas mis fuerzas
y el aire simplemente no me sabe.
Al final ninguna duda cabe:
Estoy en las horas más tersas.