Littera
Poeta asiduo al portal
Solo a vos, que en las horas de tormento
susurraisme al oído las dulzuras
más fragantes, miríficas y puras,
se dirige mi albar y noble acento.
Solo a vos, que eleváis mi pensamiento
de la tierra al azul de las alturas
y las más suculentas confituras
a placer me brindáis por alimento.
Os recuerda, mi amor, mi luz, mi vida,
que en el seno del mundo nada excede
en belleza y prestancia a vuestro nombre:
ni el diamante de alcurnia distinguida,
ni el berilo que fulge cuanto puede,
ni el taheño rubín que ansía el hombre.
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