Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
El es esa rodela de poesía y el alfanje de tinta
que agudiza mis sentidos,
sus ojos tallados en la adarga de mi pecho,
me ofrecen valimiento en mis pupilas, gladiador!
El ya troqueló todos esos retos,
que para los vástagos de poesía,
son senderos prematuramente nuevos,
Dejó la arena abrazando la horma
de sus opulentos versos,
mientras borró generoso el anonimato
en el albor de esas rimas desconocidas.
Dejó el estigma de soledades recostado
en el templo del silencio, rezándole a una brújula,
encontradizo el destino lo levantará en tótem,
detrás del sonido tras triturar un caracol,
Ayer me dio bienvenida, me acobijó en mi ausencia,
Me hizo fuerte, mantuvo mi bandera en guerra,
Cargó la mochila de mi error con armadura más férrea
Con su autoridad reinante, y su sabiduría de calma,
Al defenderme se apagaron los dientes,
de esos lobos mordiendo nieve,
resultaron imberbes solo con su presencia,
Hoy es soberano en la magnificencia ,
brilla con el pasado y riega versos del presente.
Poseedor de humildad regalada al pueblo,
como no ser consecuente!,
Primera fila asiento uno, es el mío y lo defenderé
con consecuencia,
No habrá tal cariño más sincero que desdibuje
A la apariencia, siempre estaré a tu lado
Mi excelso amigo Jorge mientras esta vida de poetas
Nos tenga atados.
Mi espada estará a tu lado reinando en tus
pasos sin inclemencia, solo con bondad infinita,
para todos aquellos que se asomen al portal,
mi espada que tú lo sabes solo es una llave
a todas tus puertas, amigo mío, gran poeta!
que agudiza mis sentidos,
sus ojos tallados en la adarga de mi pecho,
me ofrecen valimiento en mis pupilas, gladiador!
El ya troqueló todos esos retos,
que para los vástagos de poesía,
son senderos prematuramente nuevos,
Dejó la arena abrazando la horma
de sus opulentos versos,
mientras borró generoso el anonimato
en el albor de esas rimas desconocidas.
Dejó el estigma de soledades recostado
en el templo del silencio, rezándole a una brújula,
encontradizo el destino lo levantará en tótem,
detrás del sonido tras triturar un caracol,
Ayer me dio bienvenida, me acobijó en mi ausencia,
Me hizo fuerte, mantuvo mi bandera en guerra,
Cargó la mochila de mi error con armadura más férrea
Con su autoridad reinante, y su sabiduría de calma,
Al defenderme se apagaron los dientes,
de esos lobos mordiendo nieve,
resultaron imberbes solo con su presencia,
Hoy es soberano en la magnificencia ,
brilla con el pasado y riega versos del presente.
Poseedor de humildad regalada al pueblo,
como no ser consecuente!,
Primera fila asiento uno, es el mío y lo defenderé
con consecuencia,
No habrá tal cariño más sincero que desdibuje
A la apariencia, siempre estaré a tu lado
Mi excelso amigo Jorge mientras esta vida de poetas
Nos tenga atados.
Mi espada estará a tu lado reinando en tus
pasos sin inclemencia, solo con bondad infinita,
para todos aquellos que se asomen al portal,
mi espada que tú lo sabes solo es una llave
a todas tus puertas, amigo mío, gran poeta!
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