Te contemplo amargamente sentado,
te hamacas en tu trono de mimbre,
siempre suspendido en el aire,
frente a la ventana sueñan tus misteriosos ojos,
eres un espectro arrugado y diáfano,
te ves triste y sin esperanza,
miras hacia el vacio sin siquiera pestañar,
percibo tu nostalgia, tus ganas de existir,
pero sigues ahí sentado,
de pronto me miras,veo una profunda lagrima,
intentas hablar pero no encuentras palabras,
intentas señalar pero tu fuerza a desparecido,
volteas nuevamente sin esperanza,
sigues contemplando el vacio
hamacándote en el aire frente a mi ventana.
te hamacas en tu trono de mimbre,
siempre suspendido en el aire,
frente a la ventana sueñan tus misteriosos ojos,
eres un espectro arrugado y diáfano,
te ves triste y sin esperanza,
miras hacia el vacio sin siquiera pestañar,
percibo tu nostalgia, tus ganas de existir,
pero sigues ahí sentado,
de pronto me miras,veo una profunda lagrima,
intentas hablar pero no encuentras palabras,
intentas señalar pero tu fuerza a desparecido,
volteas nuevamente sin esperanza,
sigues contemplando el vacio
hamacándote en el aire frente a mi ventana.