José A. Guerrero
Poeta que considera el portal su segunda casa

Como si fuese OTOÑO, he sentido desprenderse de mí el follaje que un día llenó mi vida, mi origen y complemento fueron arrancados por el ocaso y mis frutos ya maduros fueron cortados por el deseo de trascender en huertos lejanos.
Un crudo INVIERNO se ha establecido en mi existencia, lejos han quedado aquellos cálidos VERANOS de gran bullicio, pues en mi anidaban frecuentemente aves que daban algo de sentido a mi vida.
De pronto; un rayo de luz que se ha filtrado por la ventana de mí existir, me invita a salir del encierro al cual me he sometido, me dice que sienta el roce de la brisa, que los murmullos y el fresco del rocío siguen ahí, que soy yo quien los ha ignorado.
Perdón SEÑOR tú nunca te llevaste la PRIMAVERA de mi, siempre estuvo a mi alcance.
Quizá ya solo soy leña seca, pero salva lo que queda de mi esencia, deja que al arder brinde calor y amortigüe el frio a alguien necesitado.
SEÑOR, tú nunca abandonas a tus hijos, somos nosotros quienes ignoramos tu presencia en las estaciones de nuestra vida.
José Ángel Guerrero Hernández.
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