MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
Mi amor ha quedado en el bálago,
entre el trillo de los labriegos,
secándose en los graneros del olvido,
descansando a los pies de los olivos cantores,
de la campana de plata, de los secretos.
Mi amor ha quedado dormido
en la daga de cristal empuñada,
y en el soneto que el aire ha robado.
Aún humean sepulcrales sus cenizas,
entre oquedades resistentes en el tiempo.
Mi amor ha quedado marchito,
en el vértice de las dalias,
y en las rosas durmientes de otoño.