Lourdes C
POETISA DEL AMOR
29 - Aroma Embriagador
El embriagante olor a pino,
exalta los sentidos
hasta quedar grabado
en la memoria,
aun estando lejos
se le sigue recordando.
Al pie de la Sierra se encuentra
un pueblo de ensueño,
por sus alturas se admira
volando el Aguila Real,
las copas de los pinos atestiguan
tal hazaña y belleza.
Las negras golondrinas cruzan la Sierra,
huyen temerosas del frio glacial,
construyen afanosas, sus nidos, con barro del lugar,
en los techos milenarios,
no hay mejor arquitecto
ni mejor barro, para tal quehacer.
El sol baña las laderas con sus rayos dorados,
también las portadas de cantera labrada,
es el abrigo de las aves del campo,
ya por la noche la luna les da su luz,
la luciérnaga brilla tímidamente
alegrando, al igual que la luna, tan bello lugar.
Allá por Septiembre durante el tiempo de lluvias,
cuando ya se pueden comer los elotes,
los mirasoles color de rosa, adornan los campos,
a lo lejos se divisan los pinos en la Sierra,
junto a la milpa, los mirasoles abren sus pétalos
perfumando el campo.
Los campos floridos se alegran
con el vuelo de las mariposas,
el Águila Real lo mira todo embelesada,
el pueblo es delineado por los pinos,
embelleciendo el panorama
como una pintura al oleo.
Al pie de la Sierra Madre Occidental,
se encuentra el pueblo
rodeado de grandes pinos,
de aroma embriagador
que alegra al olfato
de quienes pasan cerca.
Muchos caen bajo el encanto,
quizá por el olor a pino,
las golondrinas viajeras,
o el Águila Real en las alturas,
han sido cautivados por el amor,
y aunque se alejen no lo podrán olvidar.
Ese pueblo lleno de pinos embriagadores,
campos floridos,
mariposas de mil colores,
golondrinas viajeras,
milpas con espigas doradas,
portadas de cantera labrada,
que esta al pie de La Sierra,
lo llevo en mi corazón,
nunca lo podre olvidar.
Lou C
Septiembre 08, 2012
El embriagante olor a pino,
exalta los sentidos
hasta quedar grabado
en la memoria,
aun estando lejos
se le sigue recordando.
Al pie de la Sierra se encuentra
un pueblo de ensueño,
por sus alturas se admira
volando el Aguila Real,
las copas de los pinos atestiguan
tal hazaña y belleza.
Las negras golondrinas cruzan la Sierra,
huyen temerosas del frio glacial,
construyen afanosas, sus nidos, con barro del lugar,
en los techos milenarios,
no hay mejor arquitecto
ni mejor barro, para tal quehacer.
El sol baña las laderas con sus rayos dorados,
también las portadas de cantera labrada,
es el abrigo de las aves del campo,
ya por la noche la luna les da su luz,
la luciérnaga brilla tímidamente
alegrando, al igual que la luna, tan bello lugar.
Allá por Septiembre durante el tiempo de lluvias,
cuando ya se pueden comer los elotes,
los mirasoles color de rosa, adornan los campos,
a lo lejos se divisan los pinos en la Sierra,
junto a la milpa, los mirasoles abren sus pétalos
perfumando el campo.
Los campos floridos se alegran
con el vuelo de las mariposas,
el Águila Real lo mira todo embelesada,
el pueblo es delineado por los pinos,
embelleciendo el panorama
como una pintura al oleo.
Al pie de la Sierra Madre Occidental,
se encuentra el pueblo
rodeado de grandes pinos,
de aroma embriagador
que alegra al olfato
de quienes pasan cerca.
Muchos caen bajo el encanto,
quizá por el olor a pino,
las golondrinas viajeras,
o el Águila Real en las alturas,
han sido cautivados por el amor,
y aunque se alejen no lo podrán olvidar.
Ese pueblo lleno de pinos embriagadores,
campos floridos,
mariposas de mil colores,
golondrinas viajeras,
milpas con espigas doradas,
portadas de cantera labrada,
que esta al pie de La Sierra,
lo llevo en mi corazón,
nunca lo podre olvidar.
Lou C
Septiembre 08, 2012
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