Historia De Un Engaño
(Fusión de tres poemas. Con permiso de la Administración del Portal)
Era tan fino su talle,
y eran tan largas sus piernas
que, al parecerme tan tiernas,
me fijé con gran detalle.
La musa se percató,
y realzando sus pechos
pasó directa a los hechos
y en los labios me besó.
Me dejó fuera de juego,
todo mi ser sonrojado,
algún órgano inflamado
y sin apenas sosiego.
La muy pícara miraba
con ganas de castigar.
No lo pude soportar
y se me cayó la baba.
Sorprendida por mi espanto
y sin cesar de reír
se comenzó a desvestir
... y yo casi me atraganto.
Sus pechos firmes y duros
para nada defraudaban,
a los cielos apuntaban
con pensamientos impuros.
¡Pero qué desilusión
con las cuestiones mayores!
La zagala era, señores,
un portentoso varón.
Gran decepción me llevé,
pero al punto decidí
marcharme pronto de allí,
y plantado lo dejé.
No volví nunca la cara
pero no pude evitar
el volver a recordar
aquella cosa tan rara.
Y comencé a meditar
sobre la cruel situación
llegando a la conclusión
que les voy a relatar...
Si no te sirve te sobra,
si eres normal andas justo.
¡Qué tremendo es el disgusto!
¡Y qué grande la zozobra!
... Y sin embargo aún habrá
algún incauto que pique
y la cuestión se le achique
al saber que perderá.
Porque el pérfido sujeto
(o sujeta, ya no sé)
por muy dotado que esté
en realidad no es concreto,
... hasta que lo desnudé
y me mostró su respeto.
Qué derroche de hermosura
de cintura para arriba
y qué tremenda la criba
al invertir la postura.
Y el malvado caradura
de su poder sabedor
intentaba, sin pudor,
encender mi calentura.
Menos mal que iba sereno,
porque de no ser así
tengan muy claro que sí,
que me entrego al desenfreno.
xxx
Nota importante: El autor quiere manifestar con toda su energía que de eso nada, que no se entregaría, y que saldría corriendo como alma que lleva el diablo. Esto es sólo un pequeño ejercicio de rima... ¡Que quede claro!
xxx
Churrete
(Fusión de tres poemas. Con permiso de la Administración del Portal)
Era tan fino su talle,
y eran tan largas sus piernas
que, al parecerme tan tiernas,
me fijé con gran detalle.
La musa se percató,
y realzando sus pechos
pasó directa a los hechos
y en los labios me besó.
Me dejó fuera de juego,
todo mi ser sonrojado,
algún órgano inflamado
y sin apenas sosiego.
La muy pícara miraba
con ganas de castigar.
No lo pude soportar
y se me cayó la baba.
Sorprendida por mi espanto
y sin cesar de reír
se comenzó a desvestir
... y yo casi me atraganto.
Sus pechos firmes y duros
para nada defraudaban,
a los cielos apuntaban
con pensamientos impuros.
¡Pero qué desilusión
con las cuestiones mayores!
La zagala era, señores,
un portentoso varón.
Gran decepción me llevé,
pero al punto decidí
marcharme pronto de allí,
y plantado lo dejé.
No volví nunca la cara
pero no pude evitar
el volver a recordar
aquella cosa tan rara.
Y comencé a meditar
sobre la cruel situación
llegando a la conclusión
que les voy a relatar...
Si no te sirve te sobra,
si eres normal andas justo.
¡Qué tremendo es el disgusto!
¡Y qué grande la zozobra!
... Y sin embargo aún habrá
algún incauto que pique
y la cuestión se le achique
al saber que perderá.
Porque el pérfido sujeto
(o sujeta, ya no sé)
por muy dotado que esté
en realidad no es concreto,
... hasta que lo desnudé
y me mostró su respeto.
Qué derroche de hermosura
de cintura para arriba
y qué tremenda la criba
al invertir la postura.
Y el malvado caradura
de su poder sabedor
intentaba, sin pudor,
encender mi calentura.
Menos mal que iba sereno,
porque de no ser así
tengan muy claro que sí,
que me entrego al desenfreno.
xxx
Nota importante: El autor quiere manifestar con toda su energía que de eso nada, que no se entregaría, y que saldría corriendo como alma que lleva el diablo. Esto es sólo un pequeño ejercicio de rima... ¡Que quede claro!
xxx
Churrete