Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
La fragilidad de mis labios
sepultados en el cosmos,
una corriente giratoria
que deforma la belleza intacta.
Ahí están cada una de las cosas necesarias,
en las narices, penetrándose invisibles y difíciles.
Cada ventana liberaría su cortina
pero se cierra obediente por si acaso llega el frío,
y si hay calor nos refrescará una máquina.
Así vienen en el alba extraños niños
a contarnos en silencio que estamos jodidos,
que el viento no vuelve...
sepultados en el cosmos,
una corriente giratoria
que deforma la belleza intacta.
Ahí están cada una de las cosas necesarias,
en las narices, penetrándose invisibles y difíciles.
Cada ventana liberaría su cortina
pero se cierra obediente por si acaso llega el frío,
y si hay calor nos refrescará una máquina.
Así vienen en el alba extraños niños
a contarnos en silencio que estamos jodidos,
que el viento no vuelve...
Última edición: