Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
http://www.youtube.com/watch?v=5sFKtiNf5hI&feature=related
I
Entré en tu mundo por la voz de tu garganta,
comparto tu pelo cano,
tu piel morena
y ese canto surgido de una pena
y de un cuerpo que abraza
sin abrazos
lo que no llega.
De a pocos te fui queriendo,
me vi en tu boca
que canta mi dolor sin huesos
y en ese gesto
que apuesta hasta sus restos
si se le provoca.
¡Cuántas veces sepulté contigo
mis derrotas!
¡Cuántas más lo seguiré haciendo!
Tu música me sugiere
no sé qué cosa
y si hay que echarle un par
sirvo dos copas.
II
No pretendo cantarte hoy, Chavela,
porque ya sé que tienes quien te cante
y yo tan solo soy otro tunante
que tu voz despertó de un duermevela.
Forajida de besos y pasiones,
tratante del cariño y del olvido
que después de los puntos y seguido
nos lloraste al compás de tus dicciones.
Y quisiste enseñarnos a querer
sin distancias, prejuicios ni rencores
sufriendo como nadie por amores,
esperando sin irte ni volver.
I
Entré en tu mundo por la voz de tu garganta,
comparto tu pelo cano,
tu piel morena
y ese canto surgido de una pena
y de un cuerpo que abraza
sin abrazos
lo que no llega.
De a pocos te fui queriendo,
me vi en tu boca
que canta mi dolor sin huesos
y en ese gesto
que apuesta hasta sus restos
si se le provoca.
¡Cuántas veces sepulté contigo
mis derrotas!
¡Cuántas más lo seguiré haciendo!
Tu música me sugiere
no sé qué cosa
y si hay que echarle un par
sirvo dos copas.
II
No pretendo cantarte hoy, Chavela,
porque ya sé que tienes quien te cante
y yo tan solo soy otro tunante
que tu voz despertó de un duermevela.
Forajida de besos y pasiones,
tratante del cariño y del olvido
que después de los puntos y seguido
nos lloraste al compás de tus dicciones.
Y quisiste enseñarnos a querer
sin distancias, prejuicios ni rencores
sufriendo como nadie por amores,
esperando sin irte ni volver.