Mariana Dominguez Flores
Poeta recién llegado
SU SECRETO
Es otoño sin miramientos, maduro, serio, joven y fresco como un geranio reventón en plena explosión de colores vivos, rosados, rojos y verdes de Extremadura Su barba cuidada, manos proporcionadas y morenas nacieron para la poesía, viñetas, artículos y relatos cortos Siempre va con sombrero protector de inclemencias bipolares.
Tres años observándola y tres años de silencios sin atrevimiento
Se acercó repentinamente como rayo que fulmina al olivo maltratado por tempestades insistentes Hoy tienes cara de ángel, mi niña preciosa , estando ella en plena desolación sentimental disimulada por una media sonrisa, ojos alegres y tristes a la vez, por donde sale su alma destrozada en muchas batallas.
El encuentro con sus ojos azules y boca sobrada de sonrisas solo para ella, fue pausado, lento, relajado y tranquilo como trenes de vapor con asientos de madera antigua.
El teléfono madrugó insistente y certero para la despedida Embarco ahora mismo, todo está bien . Ella adormilada por el trasnocheo anterior con libros de papel de segunda mano, solo acertó decir disfruta
Su aventura argentina con poetas, escritores y bohemios, la dejó en desaliento e intranquila, desatándose la caja de los truenos de su intuición de maga cansada de espera .
Aunque desprovista de corazas guarda su secreto ÉL.
Marianita la molinera
14.09.2012
En una tarde rodeada de cacharros de cocina, viandas por hacer, sin sol ni luna
¡VA POR TI MAESTRO! Francisco L. Mejía.
Es otoño sin miramientos, maduro, serio, joven y fresco como un geranio reventón en plena explosión de colores vivos, rosados, rojos y verdes de Extremadura Su barba cuidada, manos proporcionadas y morenas nacieron para la poesía, viñetas, artículos y relatos cortos Siempre va con sombrero protector de inclemencias bipolares.
Tres años observándola y tres años de silencios sin atrevimiento
Se acercó repentinamente como rayo que fulmina al olivo maltratado por tempestades insistentes Hoy tienes cara de ángel, mi niña preciosa , estando ella en plena desolación sentimental disimulada por una media sonrisa, ojos alegres y tristes a la vez, por donde sale su alma destrozada en muchas batallas.
El encuentro con sus ojos azules y boca sobrada de sonrisas solo para ella, fue pausado, lento, relajado y tranquilo como trenes de vapor con asientos de madera antigua.
El teléfono madrugó insistente y certero para la despedida Embarco ahora mismo, todo está bien . Ella adormilada por el trasnocheo anterior con libros de papel de segunda mano, solo acertó decir disfruta
Su aventura argentina con poetas, escritores y bohemios, la dejó en desaliento e intranquila, desatándose la caja de los truenos de su intuición de maga cansada de espera .
Aunque desprovista de corazas guarda su secreto ÉL.
Marianita la molinera
14.09.2012
En una tarde rodeada de cacharros de cocina, viandas por hacer, sin sol ni luna
¡VA POR TI MAESTRO! Francisco L. Mejía.