Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pulso en ti, mi deseo en el alero.
Dejo atrás, la plomada que sofoca
el aire, desmayándose en mi boca
sin olor, ni a tomillo, ni a romero.
Traslada sólo el viento un aguacero
que en su velo lluvioso, me trastoca
al convertir mis lágrimas en roca,
cayendo en albañal de un mentidero.
Admito que deshojo tu mirada
pues el tiempo, yo sé que resta en suma
cada beso, robado a tu otra vida.
No consigo evitar sentirme anclada
al futuro, intuyendo que se exhuma
en tumba, de tangible despedida.
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