Jesus Sanmartin
Poeta recién llegado
A quien quieres convencer tú,
con esos cuentos encantados llenos de ogros,
asesinados por Romeos envalentonados por sus Julietas
que se casaron y vivieron felices como los otros.
Nadie te salvará de esa torre de Babel encantada con tu presencia,
y que no te deja salir ni por las noches ni de dia,
ni Quijotes en caballos y campesinos en asnos,
ni jinetes sin cabeza que vagaban sin compañía.
Ni ese príncipe vestido de un azul desteñido,
con un caballo blanco con las manchas de sangre de la vida,
matará al dragón que escupe fuego furioso,
porque odia repetir su misma rutina.
No reces a Afrodita, esa diosa del llamado Amor,
eso te servirá solo para tapar tu mente con cuentos,
que no creyeron los otros
pero que creeras sin argumentos.
Todo era mentira, nada existió nunca,
intenta averiguar si por lo menos, yo llegué a existir
o todos tus queridos amigos de los cuentos,
porque amiga, nunca pudimos vivir.
con esos cuentos encantados llenos de ogros,
asesinados por Romeos envalentonados por sus Julietas
que se casaron y vivieron felices como los otros.
Nadie te salvará de esa torre de Babel encantada con tu presencia,
y que no te deja salir ni por las noches ni de dia,
ni Quijotes en caballos y campesinos en asnos,
ni jinetes sin cabeza que vagaban sin compañía.
Ni ese príncipe vestido de un azul desteñido,
con un caballo blanco con las manchas de sangre de la vida,
matará al dragón que escupe fuego furioso,
porque odia repetir su misma rutina.
No reces a Afrodita, esa diosa del llamado Amor,
eso te servirá solo para tapar tu mente con cuentos,
que no creyeron los otros
pero que creeras sin argumentos.
Todo era mentira, nada existió nunca,
intenta averiguar si por lo menos, yo llegué a existir
o todos tus queridos amigos de los cuentos,
porque amiga, nunca pudimos vivir.