dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Una dama parió un niño barbudo,
estrábico, pendón y cicatero,
enrabietado en cólera, trolero,
por desgracia precisamente mudo
no es sino parlanchín, rabioso, rudo,
con lengua de serpiente, bandolero
de la más rancia España es un torero
con cara de comerse un niño crudo.
Su madre pobrecilla sufre mucho
por las habladurías de las gentes
que con gracia preguntan y repito
si se llama Pinocho el aguilucho,
si por vicio o maldad fascista mientes
Mariano de mi vida, Marianito.
Eladio Parreño Elías
22-Septiembre-2012
Última edición: