Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

A mi hija por el amor que le tengo
Veo el dulce mirar en tu retina,
siento que eres de mis ojos, la niña
que ya estás entrando en tu adolescencia,
¡Perdón! me he perdido de tu inocencia.
No muere la noche sin que te piense,
ni brillo de luna en que no te recuerde,
no hay día que no te nombre mi mente,
en todo espejo, mis ojos pueden verte.
A cada hora extraño todo de ti,
te amo desde ese día en que te vi,
mi princesa, razón de mi existir,
adolescente, comienzas a vivir.
Te amo con cuerpo, alma y corazón;
te entrego hoy y siempre todo mi amor,
mi bella luna, mi tierna adoración,
te llevo presente en toda ocasión.
Nada en vida es más importante que tú,
princesa en días, de noches mi luz,
entrando ahora en tu juventud,
miras futuro con cierta inquietud.
Pequeña luna, bella adolescente,
tu cielo y lluvia te amará por siempre.
Última edición: