darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un creador de realidades inexistentes
asesina a su personaje,
lo hace vivir,
lo hace pensar,
lo vuelve un autómata
de un espacio ficticio.
El protagonista se niega a morir,
amenaza a su pluma
y con tinta negra
se pinta una cruz terrenal
para su creatura.
Piensa que es superior,
que es un singular lentisco
en medio del bosque oscuro,
demiurgo pasando la delgada línea
de un poema volátil,
lejano,
distante.
Egolatría de lo cognitivo,
egomanía que enferma
el sistema de tus aspiraciones.
Imperfección insospechada
en la mente de un ser ciclópeo.
Un complejo inconsciente
te despierta del lecho del insomnio.
Masa rasa de una rosa
que anhela conquistar
el espacio infinito de la epistemología.
Un ambiente precoz despierta en ti
el placer de degustar el método,
el empirismo;
factibilidad de un libro
que se abre en la dorada aureola
del saber.
Almáciga que cubre tu inferioridad,
trituras ideas
y la razón de tu prójimo
y te has vuelto un ente fatuo.
¡El dueño de tu alma es un dios vacuo!