Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

Déjenme llorar que ya se ha ido,
la musa del poema de mi infancia,
por tener el corazón tan distraído
y oler de otras flores su fragancia
Déjenme llorar que ya he perdido
al verbo no le encuentro consonancia
su amor en lo profundo está dormido
me mira con desprecio y arrogancia.
Por culpa de un jardín no florecido
que puso entre los dos, esta distancia,
ahora el corazón me sangra herido
y muere adolorido en su venganza.
Déjenme llorar ahora se los pido
Pero mañana.., entierren mi desgracia.
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