La Campesina
Poeta recién llegado
Ave de paso era aquella mujer,
sin nadie a quien querer,
perdida entre copas y
en caricias de oscuro amanecer.
Ave de paso,
quieta en una esquina de un bar,
ojos vidriosos dosis del trago amargo,
alcohol que entumecía sus sienes,
violada por sus mismos placeres,
Ave de paso aquella mujer
sin hogar, sin historia
llena de miedo,
señalada,
era escoria,
Ave de paso,
las manos de un amante esparcen tu sangre
eres libre,
ya no eres ave de paso,
ya nadie te hiere.
En homenaje a esas mujeres victimas de la vida llamada prostitutas.