dulcinista
Poeta veterano en el Portal
En este cuarto fuiste mía mano
suave en caricias cálida y experta,
fueron tus labios dulce boca abierta
y en tus muslos comí un fruto temprano.
Montes calor de estío, vientre llano
por los que mi mirada se halla alerta
esperando que llegue a mi piel cierta
tu caricia que espero tan ufano.
Una vetusta lámpara del techo
llena de polvo cuelga luz brumosa
que a tu cuerpo me lleva y a otro día
que alumbraba raquítica tu pecho
mientras era yo labios en la rosa
que al calor de mis besos relucía.
Eladio Parreño Elías
14-Septiembre-2012