Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Sagrada poesía: mi diapalma,
mi arcángel cuando llegas al dedillo
al darme bien la kalmia cual membrillo
de aquel cuyo hachís es pura calma!
Tu voz es de los cielos, cuán me ensalma,
las cuerdas de un violín es tu estribillo
y así cual torrencial tu gusanillo
derrámase orador en toda el alma!
Permite que te alabe reverente
al lado de tu pléyade durmiente
y ofrende mi versículo una rosa!
Qué importa que se esfumen en la fuente
de aquellos cuya pluma es tan copiosa,
cuán grande su legado y fértil glosa !
Sería mi aliciente:
brizar mi corazón en esa losa
sería un gran honor tu cuna undosa!
Kalmia: planta cuyas hojas y flores son venenosas.
Mariluz Reyes