Un viaje en tren.

José A. Guerrero

Poeta que considera el portal su segunda casa
viaje+en+tren.jpg

De pronto me vi viajando en un tren, sin saber a qué hora lo había abordado ni cuál era mi destino, aparecí en un vagón de pasajeros medianamente iluminado e iba sentado del lado derecho con la vista hacia el frente conforme el sentido de avance del tren, el cual iba en franca subida y en una curva interminable en contra del sentido de las manecillas del reloj. Asomé la cabeza por la ventanilla y vi al frente, el camino se veía completamente iluminado por la luz de la locomotora y los vagones de más adelante lucían con más luz en su interior, cuando vi hacía atrás vi como la parte trasera del tren se perdía como desvaneciéndose en las tinieblas. Estaba completamente solo en ese vagón, como si el tren estuviera completamente a mi disposición para viajar en el lugar que más me complaciera, estaba algo confuso y me preguntaba dónde estaban los demás pasajeros, pues era incosteable para la empresa hacer un viaje con un solo pasajero. En eso se acerca una persona mayor a mí y se sienta a mi lado y me pregunta.
_¡Hola! ¿Qué tal tu viaje?
_Bien, pero, ¿dónde están los demás pasajeros?
_¡Aquí mismo! Es el mismo viaje para todos, pero muy diferente para cada uno, tienes todo el tren para ti y puedes viajar en el lugar que quieras, pero el destino del viaje dependerá de eso precisamente.
_¿Y a qué hora es la llegada al destino?
_Hoy mismo, cada viaje dura un día, hay quien llega a destino, hay quien se baja con el tren en marcha y hay quien se pierde en las tinieblas de la parte trasera del tren.
De pronto suena el silbato del tren interrumpiendo el dialogo, despierto, y era el tren de las 5:30 a.m., mi casa está cerca de un crucero y a veces es inevitable despertar a esa hora.

José A. Guerrero. (13/10/12)
 
Última edición:
Muy interesate esta prosa amigo, creo que pide una segunda parte...
Un abrazo
Hola amigo Miguel, queda mucho por abundar, creo que sería una novela o muchas novelas que ya están escritas y siguen escribiéndose en el libro que se llama mundo... Gracias por pasar amigo, un abrazo desde México...
 
menos mal, sonó y te despertaste, y de paso me despertaste, jijiji...estaba metida en tu tren y vi esas tinieblas...

muy bueno! me gusto, bastante metafórico, da para muchas lecturas como quiera el lector.

un gusto leerte,

abrazos y lindo día.
 
Jose, muy interesante. Lo iba leyendo y pensé que el viaje era la vida misma y que cada quien es responsable del camino que tomamos. Me gusto mucho tu prosa. Saludos!
Tienes razón, lo escribí pensando en lo que es la vida, este tema da pera mucho, pero no quise abundar para que cada quien saque sus conclusiones... gracias por dejar tu comentario amiga Lou....
 
menos mal, sonó y te despertaste, y de paso me despertaste, jijiji...estaba metida en tu tren y vi esas tinieblas...

muy bueno! me gusto, bastante metafórico, da para muchas lecturas como quiera el lector.

un gusto leerte,

abrazos y lindo día.
Gracias a ti por tu atención a esta prosa algo loca como la vida misma, je, je, je, un abrazo amiga y gracias por pasar...
 
El tren de la vida nos lleva a donde nosotros queramos pero también tiene su costo el donde nos sentemos o en donde nos bajemos. Exelente prosa José A. Guerrero muy profundo, para que cada uno le demos el sentido que nos parezca, hermoso en verdad. Felicitaciones y reputación para esta magnifica obra, saludos poeta
 
Líneas plenas de imaginación.

En el tren de la vida, de nuestras propias elecciones, encontramos las alternativas... pero nunca nos podremos apear de sus resultados y consecuencias.

Buenas líneas José.

Gracias por compartirlas.

Saludos.
Gracias por pasar amigo Francisco, así es, tal y como lo analizas, un abrazo amigo...
 
El tren de la vida nos lleva a donde nosotros queramos pero también tiene su costo el donde nos sentemos o en donde nos bajemos. Exelente prosa José A. Guerrero muy profundo, para que cada uno le demos el sentido que nos parezca, hermoso en verdad. Felicitaciones y reputación para esta magnifica obra, saludos poeta
Gracias amigo por tu comentario y reconocimiento a esta prosa, un abrazo amigo y gracias por pasar...
 
Excelente prosa amigo José, dejas la puerta abierta a que cada uno saque sus propias conclusiones sobre la "cola" del tren, el tirarse en marcha o seguir hacia la estación, la vida misma en sus estaciones, lastima esta maquina antipática no me permita dar la reputación que bien merece ¡Y DE SOBRA! tu genialidad amigo, pero sabes que por mi la tienes y ya que no me deja darla vayan todas las estrellas junto a un abrazo toledano amigo mio.Isidoro Gómez-
Gracias amigo por tu atención a este escrito, un honor tener tu comentario tan ameno como siempre, un abrazo desde México...
 
Se acerca tu prosa mi querido amigo a lo sublime,
gracias a tu exquisita sensibilidad y sutileza.
Gracias por este regalo que es un deleite
para los sentidos. Un saludo y un abrazo
mi estimado poeta JOSE A. GUERRERO.
 
José A. Guerrero;4358291 dijo:
Ver el archivos adjunto 31116

De pronto me vi viajando en un tren, sin saber a qué hora lo había abordado ni cuál era mi destino, aparecí en un vagón de pasajeros medianamente iluminado e iba sentado del lado derecho con la vista hacia el frente conforme el sentido de avance del tren, el cual iba en franca subida y en una curva interminable en sentido de las manecillas del reloj. Asomé la cabeza por la ventanilla y vi al frente, el camino se veía completamente iluminado por la luz de la locomotora y los vagones de más adelante lucían con más luz en su interior, cuando vi hacía atrás vi como la parte trasera del tren se perdía como desvaneciéndose en las tinieblas. Estaba completamente solo en ese vagón, como si el tren estuviera completamente a mi disposición para viajar en el lugar que más me complaciera, estaba algo confuso y me preguntaba dónde estaban los demás pasajeros, pues era incosteable para la empresa hacer un viaje con un solo pasajero. En eso se acerca una persona mayor a mí y se sienta a mi lado y me pregunta.
_¡Hola…! ¿Qué tal tu viaje?
_Bien, pero… ¿Dónde están los demás pasajeros?
_¡Aquí mismo…! Es el mismo viaje para todos, pero muy diferente para cada uno, tienes todo el tren para ti y puedes viajar en el lugar que quieras, pero el destino del viaje dependerá de eso precisamente.
_¿Y a qué hora es la llegada al destino?
_Hoy mismo, cada viaje dura un día, hay quien llega a destino, hay quien se baja con el tren en marcha y hay quien se pierde en las tinieblas de la parte trasera del tren.
De pronto suena el silbato del tren interrumpiendo el dialogo, despierto, y era el tren de las 5:30 a.m., mi casa está cerca de un crucero y a veces es inevitable despertar a esa hora.

José A. Guerrero. (13/10/12)



Momentos de la vida,
de ese viaje largo,
donde pasamos de todo,
de llegadas y despedida,
de caminos más cortos o más largos...
Un placer haber pasado, un beso.
 
recuerdo los trenes... hace años que ya no existen en esta ciudad. un placer deleitarme con su talento poeta. un abrazo.
 
Cálamo;4811310 dijo:
recuerdo los trenes... hace años que ya no existen en esta ciudad. un placer deleitarme con su talento poeta. un abrazo.

Si, los trenes de pasajeros escacearon en nuestro México, solo los de carga siguen subsistiendo, gracias por tu visita y comentaro amigo Cálamo, un abrazo desde Matamoros, Tamaulipas...
 
Percibí que era un sueño al inicio de tu escrito porque no saber a donde viajas es solamente para quienes no tienen en orden la cabeza.

Buena narración de un sueño.

saludos y buenas noches
 
Jose A
Me ha encantado tu prosa de verdad que hay similitud en el tema del tren que tu expones y el mío
solo que tu hablas del tren de la vida , el destino y yo hablo sobre el daňo irreparable que hacen algunas personas
y que irremediablemente van dejando almas perdidas en ese viaje, es un placerhaberte leido aparte de que creo totalmente en el destino, aplaudo tus letras y te dejo mis saludos y agradecimiento por haber leído mi escrito, saludos parati y tufamilia de Alma Soňadora
 
José A. Guerrero;4358291 dijo:
Ver el archivos adjunto 31116

De pronto me vi viajando en un tren, sin saber a qué hora lo había abordado ni cuál era mi destino, aparecí en un vagón de pasajeros medianamente iluminado e iba sentado del lado derecho con la vista hacia el frente conforme el sentido de avance del tren, el cual iba en franca subida y en una curva interminable en sentido de las manecillas del reloj. Asomé la cabeza por la ventanilla y vi al frente, el camino se veía completamente iluminado por la luz de la locomotora y los vagones de más adelante lucían con más luz en su interior, cuando vi hacía atrás vi como la parte trasera del tren se perdía como desvaneciéndose en las tinieblas. Estaba completamente solo en ese vagón, como si el tren estuviera completamente a mi disposición para viajar en el lugar que más me complaciera, estaba algo confuso y me preguntaba dónde estaban los demás pasajeros, pues era incosteable para la empresa hacer un viaje con un solo pasajero. En eso se acerca una persona mayor a mí y se sienta a mi lado y me pregunta.
_¡Hola…! ¿Qué tal tu viaje?
_Bien, pero… ¿Dónde están los demás pasajeros?
_¡Aquí mismo…! Es el mismo viaje para todos, pero muy diferente para cada uno, tienes todo el tren para ti y puedes viajar en el lugar que quieras, pero el destino del viaje dependerá de eso precisamente.
_¿Y a qué hora es la llegada al destino?
_Hoy mismo, cada viaje dura un día, hay quien llega a destino, hay quien se baja con el tren en marcha y hay quien se pierde en las tinieblas de la parte trasera del tren.
De pronto suena el silbato del tren interrumpiendo el dialogo, despierto, y era el tren de las 5:30 a.m., mi casa está cerca de un crucero y a veces es inevitable despertar a esa hora.

José A. Guerrero. (13/10/12)

Interesante prosa.Me ha guastado.Toca la realidad tal.cual es.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba