SÁbado 3 de julio, 1993 (quisiera tener la luna)

mar29

Poeta recién llegado
Duerme tanto frío en mis manos hoy,
tengo toda la sangre congelada en mis venas
no puede mantenerme viva y caigo,
es un abismo oscuro, sin estrellas...

Me quedé sola, después, entre sábanas
en la habitación silenciosa y negra
mis ojos perdieron varias de sus lágrimas
querían tener la luna, que estaba allí afuera.

...vagando entre los sueños
mi alma te buscaba;
mis labios te llamaban:
gritos para un oído lejano
gritos mudos para un oído sordo...

Pronto me hallé en un mar sereno
con aguas claras que me reflejaban
encontré en el fondo una espada clavada
y una espina roja, de una rosa opaca;

luego intenté salvar la flor que agonizaba
pero mis brazos eran cortos y no llegaban,
ahí fue cuando te busqué, te necesitaba,
ahí fue cuando te grité y no me escuchabas.

Duerme un latido frío en la noche gris,
noche de cielo claro, lejano para mí
no puedo, pero quiero sonreir:
aún el tiempo no marco su fin.

Después me quedé sola, después entre sábanas
aislada en la habitación, aislada, silenciosa y negra;
mi mirada chocaba contra pestañas húmedas:
pues quería tener la luna que estaba sola,
que estaba sola también allí afuera.

Mar 4-7-1993
 
Duerme tanto frío en mis manos hoy,
tengo toda la sangre congelada en mis venas
no puede mantenerme viva y caigo,
es un abismo oscuro, sin estrellas...

Me quedé sola, después, entre sábanas
en la habitación silenciosa y negra
mis ojos perdieron varias de sus lágrimas
querían tener la luna, que estaba allí afuera.

...vagando entre los sueños
mi alma te buscaba;
mis labios te llamaban:
gritos para un oído lejano
gritos mudos para un oído sordo...

Pronto me hallé en un mar sereno
con aguas claras que me reflejaban
encontré en el fondo una espada clavada
y una espina roja, de una rosa opaca;

luego intenté salvar la flor que agonizaba
pero mis brazos eran cortos y no llegaban,
ahí fue cuando te busqué, te necesitaba,
ahí fue cuando te grité y no me escuchabas.

Duerme un latido frío en la noche gris,
noche de cielo claro, lejano para mí
no puedo, pero quiero sonreir:
aún el tiempo no marco su fin.

Después me quedé sola, después entre sábanas
aislada en la habitación, aislada, silenciosa y negra;
mi mirada chocaba contra pestañas húmedas:
pues quería tener la luna que estaba sola,
que estaba sola también allí afuera.

Mar 4-7-1993

Ansiabas la luna y su innegable soledad para complementarse contigo,las mejores compañías llegan en los momentos y lugares menos pensados,el silencio y la oscuridad suelen inspirarnos.Buenas letras,me gustaron mucho,besos
 
Duerme tanto frío en mis manos hoy,
tengo toda la sangre congelada en mis venas
no puede mantenerme viva y caigo,
es un abismo oscuro, sin estrellas...

Me quedé sola, después, entre sábanas
en la habitación silenciosa y negra
mis ojos perdieron varias de sus lágrimas
querían tener la luna, que estaba allí afuera.

...vagando entre los sueños
mi alma te buscaba;
mis labios te llamaban:
gritos para un oído lejano
gritos mudos para un oído sordo...

Pronto me hallé en un mar sereno
con aguas claras que me reflejaban
encontré en el fondo una espada clavada
y una espina roja, de una rosa opaca;

luego intenté salvar la flor que agonizaba
pero mis brazos eran cortos y no llegaban,
ahí fue cuando te busqué, te necesitaba,
ahí fue cuando te grité y no me escuchabas.

Duerme un latido frío en la noche gris,
noche de cielo claro, lejano para mí
no puedo, pero quiero sonreir:
aún el tiempo no marco su fin.

Después me quedé sola, después entre sábanas
aislada en la habitación, aislada, silenciosa y negra;
mi mirada chocaba contra pestañas húmedas:
pues quería tener la luna que estaba sola,
que estaba sola también allí afuera.

Mar 4-7-1993

Bello , muy bello poema en su tristeza mar29. Versos que estremecen el frío y la soledad ...............y la luna que siempre está afuera recondándola.
Un placer leerte Poetisa
Un Abrazo y estupendo jueves
 
Duerme tanto frío en mis manos hoy,
tengo toda la sangre congelada en mis venas
no puede mantenerme viva y caigo,
es un abismo oscuro, sin estrellas...

Me quedé sola, después, entre sábanas
en la habitación silenciosa y negra
mis ojos perdieron varias de sus lágrimas
querían tener la luna, que estaba allí afuera.

...vagando entre los sueños
mi alma te buscaba;
mis labios te llamaban:
gritos para un oído lejano
gritos mudos para un oído sordo...

Pronto me hallé en un mar sereno
con aguas claras que me reflejaban
encontré en el fondo una espada clavada
y una espina roja, de una rosa opaca;

luego intenté salvar la flor que agonizaba
pero mis brazos eran cortos y no llegaban,
ahí fue cuando te busqué, te necesitaba,
ahí fue cuando te grité y no me escuchabas.

Duerme un latido frío en la noche gris,
noche de cielo claro, lejano para mí
no puedo, pero quiero sonreir:
aún el tiempo no marco su fin.

Después me quedé sola, después entre sábanas
aislada en la habitación, aislada, silenciosa y negra;
mi mirada chocaba contra pestañas húmedas:
pues quería tener la luna que estaba sola,
que estaba sola también allí afuera.

Mar 4-7-1993
Luna que deja esos estremicientos intensos en esos
espacios donde la silenciosa melancolia se lava.
la soledad impera en un aliento de tristeza.
tu y la luna, felicidades. saludos amables de luzyabsenta
 

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