Sinuhé
Poeta adicto al portal
Buscas la razón.
Te invade el tejedor del mar y de los sueños; preparas tu equipaje.
¿Recuerdas los días? Las noches eran del reloj, arena.
El pañuelo en la belleza, la vela, el espejo del Sur;
en la tibia candidez de tus manos limpias.
No ocurría en verano del aire seco, era invierno;
canción de luna y la verde fragancia.
Meciste tus tacones en la arena, derribando el refugio. Así fue.
Y la sombra de los meses invadió la sala.
Eran los días de madrugadas lejanas, de brisa y de penumbra,
en el desnudo roce de tu piel y las sábanas.
Así eran tus tiempos.
Los minutos del agua, de ventisca en tus pupilas,
del sudor: tiempo de vuelo.
Y así, recuerdo el minuto de tu ausencia y la puerta.
Ahora que en silencio tocas las cosas,
que en otro tiempo amaste.
Tu pie se aleja, preparas tu equipaje.
Al fin, existes en el sueño;
invades el nocturno estanque de las palmas.
Rodeas presurosa la luz, librándome del pesado ropaje
y tomas tus alas.
Despierto, el Sur se aleja.
......
.....
....
...
..
.
Te invade el tejedor del mar y de los sueños; preparas tu equipaje.
¿Recuerdas los días? Las noches eran del reloj, arena.
El pañuelo en la belleza, la vela, el espejo del Sur;
en la tibia candidez de tus manos limpias.
No ocurría en verano del aire seco, era invierno;
canción de luna y la verde fragancia.
Meciste tus tacones en la arena, derribando el refugio. Así fue.
Y la sombra de los meses invadió la sala.
Eran los días de madrugadas lejanas, de brisa y de penumbra,
en el desnudo roce de tu piel y las sábanas.
Así eran tus tiempos.
Los minutos del agua, de ventisca en tus pupilas,
del sudor: tiempo de vuelo.
Y así, recuerdo el minuto de tu ausencia y la puerta.
Ahora que en silencio tocas las cosas,
que en otro tiempo amaste.
Tu pie se aleja, preparas tu equipaje.
Al fin, existes en el sueño;
invades el nocturno estanque de las palmas.
Rodeas presurosa la luz, librándome del pesado ropaje
y tomas tus alas.
Despierto, el Sur se aleja.
......
.....
....
...
..
.