[FONT="]
[FONT="]Entre gubias, sesgos y formones
[FONT="]entre prensas oxidadas, gramiles y falsa escuadras,
[FONT="]entre buriles, formones y villamarquínes,
[FONT="]entre serruchos, seguetas y sierras,
[FONT="]entre colas y pegantes para muebles,
[FONT="]muestrase vestida de áspero cansancio la garlopa de madera,
[FONT="]y está colgada en la pared de tapia por el anciano carpintero,
[FONT="]tiempo antes de abrigarse con la manta
[FONT="]invisible del dulce sueño.
[FONT="]
[FONT="]Ahora quieta,
[FONT="]suspendida en la percha del tiempo
[FONT="]y olvidada en el silencio,
[FONT="]galopa en mi mente los días duros en que mi padre la tomaba con sus manos
[FONT="]calludas, cual ciega enamorada y cepillabas en un ir y devenir el duro
[FONT="]guayacán,
[FONT="]y después de un arduo día de trabajo,
[FONT="]la dejaba tirada en el mollado banco tal sus hermanas herramientas,
[FONT="]y al otro día su lealtad sonreía en la cuchilla cada vez que se tornaba roma,
[FONT="]y bien afilada extraía la esencia vegetal, ¡ oh los perfumes de madera ya
[FONT="]extinguida¡.
[FONT="]tiempos largos,
[FONT="]ahora yerta, fría, vieja, y acabada,
[FONT="]está enganchada hasta que el comején la devore tal el viejo que yaces en frio
[FONT="]camposanto,
[FONT="]y en un día aciago los recuerdos la entierren para siempre en el olvido.
[FONT="]¡Oh la garlopa de papá, llora porque no está papa¡
[FONT="]
[FONT="]AUTOR. Luis Eduardo Caro Montejo
[FONT="]
[FONT="]
[FONT="]
[FONT="]Entre gubias, sesgos y formones
[FONT="]entre prensas oxidadas, gramiles y falsa escuadras,
[FONT="]entre buriles, formones y villamarquínes,
[FONT="]entre serruchos, seguetas y sierras,
[FONT="]entre colas y pegantes para muebles,
[FONT="]muestrase vestida de áspero cansancio la garlopa de madera,
[FONT="]y está colgada en la pared de tapia por el anciano carpintero,
[FONT="]tiempo antes de abrigarse con la manta
[FONT="]invisible del dulce sueño.
[FONT="]
[FONT="]Ahora quieta,
[FONT="]suspendida en la percha del tiempo
[FONT="]y olvidada en el silencio,
[FONT="]galopa en mi mente los días duros en que mi padre la tomaba con sus manos
[FONT="]calludas, cual ciega enamorada y cepillabas en un ir y devenir el duro
[FONT="]guayacán,
[FONT="]y después de un arduo día de trabajo,
[FONT="]la dejaba tirada en el mollado banco tal sus hermanas herramientas,
[FONT="]y al otro día su lealtad sonreía en la cuchilla cada vez que se tornaba roma,
[FONT="]y bien afilada extraía la esencia vegetal, ¡ oh los perfumes de madera ya
[FONT="]extinguida¡.
[FONT="]tiempos largos,
[FONT="]ahora yerta, fría, vieja, y acabada,
[FONT="]está enganchada hasta que el comején la devore tal el viejo que yaces en frio
[FONT="]camposanto,
[FONT="]y en un día aciago los recuerdos la entierren para siempre en el olvido.
[FONT="]¡Oh la garlopa de papá, llora porque no está papa¡
[FONT="]
[FONT="]AUTOR. Luis Eduardo Caro Montejo
[FONT="]
[FONT="]
[FONT="]