prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Qué será lo que hablan
esas lenguas de serpiente
mientras nos besamos a la sombra del árbol
que es el lugar de su siesta?
Tal vez digan, que no te merezco.
Y es cierto.
Por si fuera una víbora
y ante mis ojos se presentaran un ángel y un poeta,
elegiría morder al que no sabe amar.
Porque mi poesía es no saber amar y arrepentirse por ello.
esas lenguas de serpiente
mientras nos besamos a la sombra del árbol
que es el lugar de su siesta?
Tal vez digan, que no te merezco.
Y es cierto.
Por si fuera una víbora
y ante mis ojos se presentaran un ángel y un poeta,
elegiría morder al que no sabe amar.
Porque mi poesía es no saber amar y arrepentirse por ello.
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