Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que tu tristeza sea la mía
que sumergida logre juntar este dolor
y nos forje en su moldura de universo
la fugaz estela que despierta una mañana.
Que tu tristeza caiga sobre mí, derramándose,
esparciendo el alma fatigada del amor
en su calvario abrazado a la distancia,
que tu dolor sea el mío y nos pueda,
y nos llegue, sanguínea, su calmada angustia
que declara nuestros nombres tan dormidos,
que sea toda su condena adoptada como un triunfo
que al tocarnos se quede en nosotros
como un solo cuerpo de unión verdadera.
que sumergida logre juntar este dolor
y nos forje en su moldura de universo
la fugaz estela que despierta una mañana.
Que tu tristeza caiga sobre mí, derramándose,
esparciendo el alma fatigada del amor
en su calvario abrazado a la distancia,
que tu dolor sea el mío y nos pueda,
y nos llegue, sanguínea, su calmada angustia
que declara nuestros nombres tan dormidos,
que sea toda su condena adoptada como un triunfo
que al tocarnos se quede en nosotros
como un solo cuerpo de unión verdadera.