ludmila
Poeta veterano en el portal
No suelo dedicarle
la argamasa de la musa
a mis amigos,
entiendo la ternura
como el canto necesario
de caricias que alimentan
día a día el caudal de mi silencio.
Presiento en el poema
la nomenclatura del alma
que reza cada día
su alimento.
Decir que en mi constancia
se acomoda la orfandad
de las palabras,
es decir que yo comulgo
en la poesía lo que siento
Y hoy
el dulce encanto del poema
me acuna en la alegría
de saber que lo genuino
se cultiva en el intento
la argamasa de la musa
a mis amigos,
entiendo la ternura
como el canto necesario
de caricias que alimentan
día a día el caudal de mi silencio.
Presiento en el poema
la nomenclatura del alma
que reza cada día
su alimento.
Decir que en mi constancia
se acomoda la orfandad
de las palabras,
es decir que yo comulgo
en la poesía lo que siento
Y hoy
el dulce encanto del poema
me acuna en la alegría
de saber que lo genuino
se cultiva en el intento
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