AlejandroCifuente
Poeta recién llegado
El sol era noche
cuando la noche destemplaba la paciencia
y los cuervos caminaban por el eco de una sombra
como tropas de espejos destruidos.
Este barco se cansó de ser barco
cuando las luces se tiñeron de un rojo inexistente
que mordía el cielo en su parte más sensible.
Y abundaron los ríos cuando apenas existió un esbozo del silencio
una mano con vuelo de pájaro que anidó su boca entre palabras
mientras descolgaba los cuadros de una galaxia de plata.
Si pudiéramos destejer está trama de sangre
y lo sucedido fuera parte de nuestro presente más próximo
las estaciones servirían para un nacer eterno
una mueca cómplice entre mis dos soledades.
cuando la noche destemplaba la paciencia
y los cuervos caminaban por el eco de una sombra
como tropas de espejos destruidos.
Este barco se cansó de ser barco
cuando las luces se tiñeron de un rojo inexistente
que mordía el cielo en su parte más sensible.
Y abundaron los ríos cuando apenas existió un esbozo del silencio
una mano con vuelo de pájaro que anidó su boca entre palabras
mientras descolgaba los cuadros de una galaxia de plata.
Si pudiéramos destejer está trama de sangre
y lo sucedido fuera parte de nuestro presente más próximo
las estaciones servirían para un nacer eterno
una mueca cómplice entre mis dos soledades.