Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me hechizaste aquel día sonrisueño
con ajorcas, aretes y azucenas
mas no fue tal regalo marfileño
lo que dio mi sonrisa de sirenas.
Me gustó del tritón tu desempeño
al quitar de mis ojos las arenas,
los sargazos y gnomos de un mal sueño.
¡Qué sublimes tus olas en mis venas
con espumas de un mar aljofarado
y el extracto de un mágico perfume!
¡Qué elegante tu cuerpo se ha posado
a mi lado tan célico el cardume
de tus cosas que a Dios hoy he alabado!
¡Qué relumbre su altar y bien sahúme
tal postal que resume
lo esencial del más bello postulado
que de Amor a las almas ha llegado!
Amor: el Dios Amor
Mariluz Reyes