cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Vibran los pisos y las paredes
en un delicado ecosistema:
es el mundo diluyendo sus redes
en una pincelada de teorema.
Tu vida, mi cielo, tu mirada.
Se justifica mi existencia al pensarte
al saber mi esperanza bien parada
con solo en alegría recordarte.
Los vientos del norte se ausentan
dejando espacio para el invierno
mientras uno a otro se alientan
en un danzar de arrumaco tierno.
Las notas pujantes del violín
aunados a los rasgueos del chelo
hacen de tu danza un sinfín
de palomas en pleno vuelo.
Tu vida, mi cielo... mi causa.