Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La sal de la sal
La dosis exacta
es difícil conseguir;
si te pasas te mata,
no se puede resistir.
Una dosis de plata
es mejor que una de oro,
porque siempre
te queda una pata,
si no las metes del todo.
Con la cultura pasa igual,
por mucho que aprenda la duda
nunca sabe la verdad,
y si la sabe, toda muda,
nada tiene que contar.
El fuego que quema
no es fuego real,
si del alma es la pena
y del cuerpo es vital.
Bebe el agua del río,
no la bebas del mar,
porque el pez bebe pío,
y tu no debes piar,
si te bebes lo mío
que es la sal de la sal.
Se ama color de rosa,
se siente color de rojo;
si odio colores pierdo,
y nada se llama hermosa
en las flores que son abrojos,
que muero en blanco y negro,
y vivo en tus verdes ojos.
No me guiñes derecho,
ni me acerques la oreja;
guíñame por izquierdo,
que me llamo Fonseca,
y sin agua te muerdo.
La dosis exacta
es difícil conseguir;
si te pasas te mata,
no se puede resistir.
Una dosis de plata
es mejor que una de oro,
porque siempre
te queda una pata,
si no las metes del todo.
Con la cultura pasa igual,
por mucho que aprenda la duda
nunca sabe la verdad,
y si la sabe, toda muda,
nada tiene que contar.
El fuego que quema
no es fuego real,
si del alma es la pena
y del cuerpo es vital.
Bebe el agua del río,
no la bebas del mar,
porque el pez bebe pío,
y tu no debes piar,
si te bebes lo mío
que es la sal de la sal.
Se ama color de rosa,
se siente color de rojo;
si odio colores pierdo,
y nada se llama hermosa
en las flores que son abrojos,
que muero en blanco y negro,
y vivo en tus verdes ojos.
No me guiñes derecho,
ni me acerques la oreja;
guíñame por izquierdo,
que me llamo Fonseca,
y sin agua te muerdo.
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